No se puede negar que el cassette ya es un objeto obsoleto y que el CD va por ese camino de forma rápida, el mp3 lo fue desterrando sin pena alguna.
El mp3 es un medio para la transferencia de archivos de audio, que le quita las frecuencias de los extremos bajos y altos de la música, por lo cual el sonido pierde calidad, pero también “pesa” menos a la hora de transferir los archivos.
En la actualidad, varias discográficas han elegido apostar al formato digital masivo desde diferentes soportes. En Argentina, uno de los pioneros en el asunto es la discográfica creada por la banda Virgin Pancakes, Virgin Pancakes Records, que en su primer trabajo “Iluminate”, que se encuentra en un pendrive de un giga, que al conectarse a la computadora se autoejecuta un programa y se reproducen lo temas y uno de sus videoclips. Luego, otro artista emergente, Valerio Rinaldi, junto con Eternal Sunday, presentaron su último EP “Hasta el fin del mundo” en una tarjeta prepaga que tiene un código, como las tarjetas de celulares, para poder descargar sus temas desde una página web. El último caso, es el de Gustavo Cerati y su último disco “Fuerza Natural” editado por Sony Music, que se vende en formato “Music Pass” que funciona de la misma manera que la tarjeta de Rinaldi.
Por otro lado, están aquellos quienes defienden al CD, como Mr. Miguelius que en cada newsletter que envía a sus suscriptores hace una “lucha activa” advirtiendo porqué está a favor del CD y de otros formatos digitales, pero no del mp3 y envía algunos ejemplos de música digital en formato PCM, (música sin comprimir).
La realidad es que la popularización del mp3 a nivel mundial fue tal, que hoy no se piensa en otros formatos, son muy pocos los que conocen las alternativas fuera del mp3 y que realmente las utilizan. Por lo general, la mayoría que escucha música en dicho formato alude que lo hace por el espacio utilizado en el disco rígido, o reproductor de mp3, pero ¿cuántas horas de música se puede llegar a guardar en una máquina promedio de 80 gb?. Sin dudas quedó atrás la idea de que la calidad en un audio era una de las cosas imprescindibles, además del contenido artístico de un buen tema musical.
Hay que difundir las alternativas en la música digital o volver al CD, pero esto debe venir directamente desde las empresas discográficas para cuidar sus productos y a sus músicos.
La globalización hizo que se sepa cómo es la cultura en lugares remotos y por lo tanto no debería sorprender encontrar a “Chicha Libre”, un sexteto conformado por franceses y norteamericanos que residen en Brooklyn, Estados Unidos, y que cómo dice su nombre tocan chicha.



















